LO QUE APRENDES AL VIVIR EN LA PLAYA Y LEJOS DE TU FAMILIA

Cuando vives en la playa, hay cosas que al principio te sorprenden y después se vuelven cotidianas. Hay otras, a las que nunca te llegas a acostumbrar.

A lo que no terminas de adaptarte al cien, es al calor y la sofocante humedad, el estar lejos de la familia y no tener raíces profundas. De manera simultánea te sientes local y foránea. Te sientes Quintanarroense, sabiendo que tienes otra ciudad lejana que dejaste atrás, donde también te sientes en casa. Añoras ver ríos y montañas, sentir frío o clima seco, extrañas la diversidad de oferta cultural del resto del país y la comida típica de tu ciudad de origen, que aquí se imita bien, pero no sabe igual.

El maravilloso mar caribe y las playas de arena blanca que hipnotizan a los turistas, también te cautivaron, aunque con el tiempo sean menos frecuentes tus visitas al mar, porque arde el sol y pica la sal.

Te adaptas a los aires acondicionados, a llevar sweater al cine y usar botas en enero. Sabes que aunque las temperaturas de nuestro “invierno” le causan risa a quien vive en el frío, te dan la excusa perfecta, para sacar esa ropa gruesa que vive enclaustrada todo el año, esperando con gritos de humedad el momento de salir.

Aprendes a identificar el “hatza ha”, la brisa fría que sopla anunciando una tormenta, y te vuelves catadora de lluvias, descifrando el cielo y el color de las nubes.

Creas lazos con los amigos con quienes coincides en el trabajo o con las mamás que conoces en la escuela de tus hijos. También surge la empatía virtual dentro de los grupos en redes sociales, donde los miembros de la comunidad se apoyan entre sí, tanto para pedir recomendaciones de lugares para comprar pescado fresco, las mejores playas o referencias de un buen pediatra. Todos nos ayudamos, porque recordamos la indefensión que experimenta el que acaba de llegar y a lo que sabe sentirse “el nuevo”.

Vives en un destino donde constantemente está llegando gente a establecerse en el “paraíso”. Los vecinos van y vienen, tus hijos conocen a niños de otras escuelas, de otras ciudades o distantes países, y resulta muy difícil saber quiénes son y cuál fue el motivo que los trajo a vivir acá. Siempre existirá la incógnita de si realmente son, quiénes dicen ser. Entonces toca confiar, conocerlos aquí desde cero, iniciando una amistad basada en lo que puedes ver a primera instancia, sin más juicios ni referencias anteriores.

Aprendes a caminar rápido en chanclas y a usar ropa ligera, a distinguir el piquete de pulga marina del de mosquito y huyes del tábano con pavor. Te enseñan que el mejor antiséptico para piquetes es un diente de ajo partido en dos, frotado sobre la piel y cuando queda arena en la cabeza de los niños, el talco es tu mejor aliado. El repelente se vuelve de uso común y te vuelves hábil al aplicar el bloqueador antes de que se te escurran los niños de las manos, y entiendes que las clases de natación, son el mejor seguro de vida que le puedes dar.

A quienes decidimos vivir lejos de nuestra familia, nos toca crear una red de apoyo propia, escoger las tradiciones y valores que queremos permanezcan en la memoria de nuestros hijos.

La mayoría de las familias nucleares estamos solas y a la vez acompañadas, rodeadas de nuestro círculo de amigos, que también extrañan a los suyos y ansían pertenecer. Aprendemos a vivir, del vaivén de las olas, al ver extraños llegar y amigos partir. Nos adaptamos echando raíces en el manglar porque, todo cambia y son muchos los que emigran. Desarrollamos la habilidad de crear lazos fuertes, y al mismo tiempo, aprendemos a soltar.

Publicado en al revista http://www.cancunissimo.com el 18 de junio del 2018

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s